Go free

La magia de lo no escalable en los inicios

Escrito el miércoles 22/10. Última revisión el 31/10, a las 13:13.

Buongiorno!

Qué tal.

¿Recuerdas esto?

“Un abrazo y go free”

Fue mi despedida hace dos semanas (disculpa, te fallé la semana pasada).

Como te explicaba, estoy preparando el planning para monetizar la audiencia de un “influencer” que quiere ganarse la vida con ello.

Te expliqué la escalera de valor que seguiría en su caso para generar ingresos. Y acabé diciéndote que al inicio se debe empezar por lo no escalable.

Sé que es contradictorio.

El gurú ese que sigues, o aquel a quien admiras en redes, hace cosas muy escalables.

Software, cuenta con mucho equipo humano, capital,…

Eso está bien, pero en el inicio debes empezar por lo no escalable.

Pongamos un ejemplo…

Imagina que es tu primer día jugando a tenis. ¿Qué harías?

Empezar por la base, ¿no?

Y no harías el entreno que hace Carlos Alcaraz.

No tendría sentido. No sería efectivo y no te serviría de nada.

Pues cuando empiezas con una idea de negocio sucede lo mismo.

Partes del nivel uno, no del 100. Esa es tu realidad y, créeme, te interesa iniciar por lo no escalable, por la base.

Deja que te explique por qué. En esencia, para mí, son estos tres motivos:

  1. Para estar más cerca de tu cliente y comprender sus necesidades reales y el mercado.

  2. Para aumentar la probabilidad percibida de éxito de tu cliente potencial.

  3. Para iterar y escalar en el futuro.

Primero, vamos al detalle de cada punto. Y luego te pongo ejemplos.

Estar más cerca de tu cliente.

Sí, por supuesto.

Puedes hacer un test, entrevistar a potenciales clientes y hacerles las mejores preguntas, pero no será hasta el momento que toque sacar su cartera a pasear que descubrirás la realidad.

Estar más cerca de ellos en el inicio se traduce en descubrir las verdades más profundas.

Aumentar la probabilidad percibida de éxito.

Esto no es más que una de las variables de la fórmula de Hormozi de valor:

Si nadie te conoce, tu credibilidad es poca, así que el valor de esta variable es mínimo.

El resultado soñado y las otras las puedes trabajar con una buena propuesta, pero la probabilidad percibida de éxito al inicio será tu mayor enemiga.

Necesitas testimonios y casos de éxito. Por ello, tu primer objetivo es lograr esto y por eso lo no escalable es tan importante, para dar más valor, seguimiento y mostrarle al cliente tu compromiso.

Así es como te creerán.

Por último…

Para iterar y escalar en el futuro.

Mira, la idea inicial nunca llega a ser la realidad futura. En promedio, los emprendedores pivotan la idea inicial hasta tres veces hasta tener éxito.

Es decir, cambian su idea o la forma de esta por completo hasta tres veces.

Así que, al inicio debes proponer un servicio no escalable como decía y resolver su problema completo tú solo.

Por ejemplo, si vendes viajes, hazlo todo. Transporte, alojamiento, experiencias, todo.

Con esto, y estando al lado del cliente, podrás ver qué valoran más estos y centrarte en ese 20% de cosas que generan el 80% de los resultados.

Eso es escalar. Se trata de priorizar, y llega solo tras entender de verdad a tu cliente.

Y a ese punto solo se llega empezando por lo no escalable.

Bien, ahora sí. Vayamos con un par de ejemplos de lo “no escalable” y te explico porque me despedía con el “go free” en el último caso.

Ejemplo 1: editor de vídeos.

Si me apasionara editar vídeos, me pondría un mes entero a estudiar todo lo relacionado para convertirme en un experto en la materia.

Tras esto, me ofrecería a trabajar gratis para canales de YB de 10 - 50k seguidores. Pondría en práctica mi conocimiento y les pediría una reseña.

Con esto iría al mercado y ofrecería mis servicios de pago utilizando las reseñas como credibilidad y argumento de venta (a.k.a.; probabilidad percibida de éxito).

Ejemplo 2: agencia de marketing.

Te anichas en un sector y canal. Por ejemplo, embudos de venta con ads y página de captación para agencias inmobiliarias.

Vas a agencias de la zona y te presentas. Ofreces con esto un acuerdo. Si logras captar o vender una propiedad, te dan un % de esta, por ejemplo un 30%.

No cobras nada por adelantado, solo cobras si tú logras la venta o captación del inmueble.

¿Riesgo para la inmobiliaria? Ninguno, tú vendes, ellos ganan.

¿Es escalable para ti? No al 100%, pero te permite validar que lo que haces funciona.

Te permite validar la idea, la forma y el modelo de negocio.

Y si funciona, podrás ampliar tu servicio, escalar (homestaging, gestión de redes sociales, página web, integraciones y automatizaciones,…).

Y este último ejemplo te digo que funciona. Lo sé porque creé una agencia de este tipo y me gané bien la vida durante un par de años.

A lo que quiero llegar con todo esto es que no se trata del qué, ni de la idea, sino más bien del porqué, de aprender y de si cumples o no la promesa.

Se trata de descubrir tú mismo cuál es el producto ideal que necesita tu cliente potencial y llevarlo a cabo para verificar que cumple con lo que promete.

Así que, encuentra la forma al inicio de dar tus servicios prácticamente a precio gratuito o ridículo. Que el valor percibido de tu cliente potencial sea ridículo por lo que cobras.

Y sobre todo céntrate más en dar un servicio que un producto en los inicios. En resolver el problema completo del cliente, estar con él, vivir como él.

De los tres sistemas de entrega producto-servicio que puedes ofrecer, debes de centrarte en el DFY (hecho para ti). De esto hablaré la semana que viene.

Tiene que ver con todo esto de lo no escalable en los inicios y es componente clave en la estrategia de pricing de las empresas SaaS.

En fin, ya lo verás.

Y recuerda, estás en el nivel 1, no en el 100. Que no te engañe el gurú.

Te veo la semana que viene.

Ah, y puedo ayudarte aquí:

Disfruta,